Mostrando entradas con la etiqueta asteroides. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta asteroides. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de febrero de 2013

Rusia prepara "trampas" para asteroides


армагеддон астероид комета америка конец света столкновение небоскрёб © Скриншот: «КиноПоиск.Ru»
 



 

Rusia desarrolla un sistema de defensa global que permitirá proteger la Tierra de las amenazas que representan los asteroides.
Recientemente nuestro planeta evitó la colisión con el asteroide Apophis, pero en 2029 volverá a sobrevolar la Tierra. De acuerdo con los datos de la NASA, cerca de 47 000 asteroides con un diámetro superior a los cien metros que permanecen a menos de ocho millones de kilómetros de distancia representan un peligro potencial para la Tierra. En el siglo XXI son hipotéticamente posibles once impactos, cuatro de ellos podrían ocurrir hasta 2050.
Es necesario defenderse de estos visitantes indeseables, buscando medidas de protección óptimas. Los científicos rusos han desarrollado un plan, señala el portavoz del Centro de Construcción de Cohetes Académico Makéev, Serguéi Majankov:
—Existe la opción de destruir estos viajeros peligrosos, de modo que sea necesario la fabricación de dispositivos que fraccionen los asteroides en objetos más pequeños. Otra opción es colocar sobre los astroides aparatos que permitan cambiar su trayectoria.
Para transportar este equipo a los asteroides podrían usarse los misiles balísticos intercontinentales, explica el colaborador del mencionado centro de investigación, Sabit Garaev:
—El aparato dotado de un motor y sistema de control se acoplaría al misil que tras elevarlo unos millones de kilómetros, lo soltaría. Hemos diseñado el dispositivo para el reconocimiento, Kaissa y otro, de choque, Kapkán. En 2012 nos disponemos a lanzar hacia el Apophis el aparato de reconocimiento que obtenga pruebas del suelo y coloque sensores, lo que nos permita seguir este asteroide de cerca, teniendo en cada momento sus coordenadas exactas. Y en 2036, si persiste la amenaza de la colisión con la Tierra, lanzaríamos el Kapkán que consta de varios módulos de choque. Harían explotar o empujarían el asteroide.
Para colocar Kapkán sobre la superficie del asteroide, se podría usar los misiles del tipo Angará, Rus o incluso el misil balístico intercontinental con el que se está reemplazando el modelo Voevoda. Según el experto, dichos modelos pueden transportar cargas a distancias de hasta diez millones de kilómetros, lo suficiente para llegar hasta Apophis.
La opción más idónea sería la destrucción del asteroide, suponen los investigadores.
—Podríamos colocar el número necesario de dispositivos para fraccionar el asteroide en trozos hasta cuarenta metros que ya no presentan peligro alguno. Se queman casi por completo en la atmósfera, precisa Sabit Garaev.
El sistema de defensa funcionaría, en caso de acercarse a la Tierra un cuerpo celeste con un diámetro superior a los 1.5 kilómetros. No salvaría contra un cometa gigante que se desplaza con una velocidad de setenta kilómetros por segundo, pero esta posibilidad sólo la hay una en cada treinta millones de daños, añade el científico.

ach/rl/sn
http://spanish.ruvr.ru/

martes, 11 de diciembre de 2012

Diluvios, asteroides, calabazas: profecías del Apocalípsis

"Cada mundo parece provisional. Antes del monoteísmo, las civilizaciones temían que estos ciclos naturales acabarían un día. Muchos ritos estaban asociados a este miedo", explica a la AFP el historiador Bernard Sergent, autor del libro "El Fin del mundo".


Diluvios, tempestades de arena, calabazas hambrientas, fuegos universales: el temor de que el mundo se va a acabar ha estado presente desde el comienzo de la Humanidad, adquiriendo características diferentes según las civilizaciones y el nivel de conocimientos.
Confrontados a grandes ciclos naturales, los pueblos expresaron desde el principio de los tiempos la angustia por una catástrofe que acarrearía un invierno o una noche eterna.

Más recientemente, el terror del fin del mundo resurgió en forma de catástrofe ecológica, de "invierno nuclear" o de asteroide gigante.

"Cada mundo parece provisional. Antes del monoteísmo, las civilizaciones temían que estos ciclos naturales acabarían un día. Muchos ritos estaban asociados a este miedo", explica a la AFP el historiador Bernard Sergent, autor del libro "El Fin del mundo".

Así, "los Aztecas consideraban que cada 52 años el Sol corría el riesgo de desaparecer y hacían sacrificios humanos para garantizar su renacimiento", señala este especialista de los mitos, que evoca también narraciones del fin del mundo en Mesopotamia y en la antigüedad griega y romana, entre otras civilizaciones.

El mito del diluvio universal es uno de los más antiguos, anterior al del Arca de Noé del Antiguo Testamento, señaló.

Ya aparece por ejemplo en la epopeya de origen sumerio "Gilgamesh", considerada la narración escrita más antigua de la historia. Fue escrita en tabletas de arcilla aproximadamente XIII siglos antes de nuestra era.

En África Occidental, el mito más generalizado es el de la calabaza gigante que devora aldeas, y hasta a la humanidad entera.


El Apocalipsis 
El mito del fuego universal existe en Grecia, en Escandinavia, en India y en las culturas prehispánicas. Los aztecas evocaban cuatro catástrofes sucesivas, causadas por el agua y el fuego.

Con las religiones monoteístas, prosperaron los profetas del apocalipsis, una palabra que viene del griego "revelación".

En la Biblia, el Apocalipsis según el apóstol San Juan, conocido también como el Libro de Revelaciones, describe una serie de cataclismos y dramas cósmicos que destruyen una parte de la Tierra y los astros.

El Islam tiene también narraciones de tempestades, invasiones o incendios que ponen fin al mundo. Existe también el Día del Juicio Final y de la Resurrección.

En la Edad Media, el año mil hizo cundir el pánico por temor al fin del mundo en una Europa destruida por la peste y la hambruna.

En 1013, un eclipse solar provocó también temores apocalípticos, que resurgieron con fuerza en el año 2000.

"Lo que está en juego en estos eventuales fines del mundo es nuestra responsabilidad de cara a los dioses o a la naturaleza, y los castigos desencadenados por haber desafiado un orden que nos supera", subraya Jean-Noel Lafargue, autor del libro "Fines del mundo, de la antigüedad a nuestros días".

"Antes, Dios castigaba a los hombres o los recompensaba. Hoy, no se necesitan dioses, las catástrofes generadas por el hombre bastan", dijo.
 
EL UNIVERSAL 

viernes, 19 de octubre de 2012

Científicos rusos protegerán a la Tierra de tres asteroides que se aproximan


 
Tres grandes asteroides que amenazan al planeta pueden ser desviados de sus trayectorias con una carga termonuclear.

Científicos espaciales rusos están elaborando un proyecto para evitar la catástrofe que provocaría un posible choque del asteroide Apophis, de casi 300 metros de diámetro, con nuestro planeta. “Aparte del Apophis hay otros dos grandes asteroides cuyas trayectorias cruzan la órbita de la Tierra” y los cálculos muestran que existe, alguna probabilidad, "aunque sea mínima", de que choquen contra el planeta, advierte el presidente de la corporación espacial rusa Energia, Vitali Lopota, en una entrevista concedida al periódico 'Moskovski Komsomólets'. “No hace falta explicar qué pasaría con la Tierra en este caso. ¡Una catástrofe a escala global!”, sostiene Lopota. El choque, según los expertos, se produciría en una franja de 50 kilómetros, que se extiende a través de Rusia, América Central y el Atlántico. 

Las observaciones indican que en 2029 el asteroide Apophis pasará a una distancia de 36.000 kilómetros de la Tierra y el campo gravitatorio del planeta puede modificar su trayectoria, de manera que su nuevo acercamiento en 2036 podría terminar en desastre. En el primer acercamiento la agencia espacial rusa Roscosmos está planeando posar un módulo en la superficie del Apophis para establecer allí un radiofaro con el objetivo de que los astrónomos puedan calcular mejor el movimiento del asteroide. 

En su reciente entrevista, Vitali Lopota revela detalles de proyectos para el segundo acercamiento, que podría ser peligroso. Para evitar la catástrofe “necesitaremos cohetes transbordadores con una capacidad de carga de 70 toneladas para acercar al asteroide un aparato con instrumentos y combustible suficientes para cambiar la trayectoria del Apophis” o de cualquier otro asteroide. El especialista señala que una “carga termonuclear” sería capaz de desplazar este cuerpo espacial y evitar el choque. Los grandes asteroides caen a la Tierra una vez cada 100.000 años de media. Muy rara vez representan una amenaza real para la existencia de la vida en el planeta, tal y como sucedió cuando uno de estos impactos provocó la extinción masiva de los dinosaurios hace 65 millones de años. 

http://actualidad.rt.com/

viernes, 5 de octubre de 2012

Asteroides VS calentamiento global ¿realidad o fantasía?


 
точка лагранжа космос солнце луна наука л2
© Foto: en.wikipedia.org

Científicos escoceses proponen un método radical para combatir el calentamiento global.

Proponen cubrir, con una nube de polvo gigantesca, una parte de la luz solar que llega a la Tierra. Ahora bien, el polvo se puede obtener de un asteroide instalando en él un cañón electromagnético. Este triturará su masa arrojará un chorro de polvo, a la vez que obligaría al asteroide a desplazarse hasta un punto necesario.
Es necesario ubicar la nube de polvo en el denominado punto de Lagrange, o sea, en la línea entre el Sol y la Tierra donde la fuerza de su gravitación se compensa recíprocamente. Allí también es necesario instalar uno o unos cuantos asteroides. La creación de la nube de polvo requerirá esfuerzos y recursos gigantescos, afirma Vladímir Surdin, astrofísico del Instituto de Astronomía Sternberg:
—Para pulverizar tal cantidad de partículas y tapar la Tierra se requiere de un asteroide bastante voluminoso. Será necesario descomponer y distribuir esa sustancia en espacios de millares de kilómetros cuadrados. Los gastos en tal proyecto serán colosales.
Pero, el problema no está solo en el costo del proyecto, añade Vladímir Surdin:
—Habrá que abastecer todo el tiempo de más polvo y descomponer cada vez más asteroides. Y aquel polvo que se aleje del punto de Lagrange irá cubriendo la Tierra paulatinamente, con lo que enturbiaremos considerablemente la atmósfera, en la que trabaja un sinnúmero de satélites. Hace ya muchos años que se encuentra allí, por ejemplo, el observatorio SONO, de la NASA. Si vamos a pulverizar el punto de Lagrange,simplemente pueden dejar de funcionar los ingenios espaciales.
Los escoceses advierten que, hacia fines de siglo la temperatura mundial se elevará en casi seis grados y medio. De trasladar hasta el punto de Lagrange el asteroide Ganymed, de treinta y dos kilómetros, este creará una cantidad de polvo tal capaz de bloquear el siete por ciento de la luz solar, lo que neutralizaría el calentamiento global. Pero, de momento es imposible el traslado de cuerpos cósmicos de tal magnitud. Además, los científicos temen que la nube de polvo espacial pueda acarrear a la Tierra las consecuencias más inesperadas. A ellas se refiere Dmitri Vibe, astrofísico del Instituto de Astronomía de la Academia de Ciencias de Rusia:
—No sería malo que los climatólogos se pronuncien sobre esta idea. La nube de polvo disminuirá el nivel de la radiación solar, bajará la temperatura en la Tierra, en lo que soñamos. Estaríamos muy contentos de que continuara disminuyendo. Solo que, no está claro hasta qué grado será bueno contar con una nube de polvo incontrolable. Esa nube puede ser mucho más peligrosa que un asteroide a la deriva.
Mejor será entonces no triturar asteroides, sino controlar el clima con métodos terrestres. En particular, renunciar a la combustión del combustible de hidrocarburos, opina el astrofísico Vladímir Surdin. La humanidad está pasando ahora, gradualmente, a fuentes de energía ecológicamente inocuas: al viento, las mareas, la luz solar. Estas fuentes son suficientes para nuestra civilización. Es necesario, tan solo, aprender a emplearlas eficazmente. Siendo muy bonita la idea de los escoceses, es irrealizable, concluye el científico.

http://spanish.ruvr.ru