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jueves, 12 de marzo de 2015

Descubren un tesoro de raras galaxias en torno a la Vía Láctea

Las nueve galaxias satélites enanas halladas, podrían tener la clave para la comprensión de la materia oscura, la misteriosa sustancia que mantiene unida nuestra galaxia

Dos equipos de investigadores, en Estados Unidos y Gran Bretaña, han anunciado, de forma independiente, el hallazgo de todo un grupo de "galaxias enanas" o "satélite" en los alrededores de la Viá Láctea. Estas galaxias enanas, muy difíciles de ver, son cientos de miles de veces más pequeñas que la nuestra y podrían resolver, según los científicos, el problema de la materia oscura; y aclarar el proceso de formación de galaxias masivas como en la que todos nosotros vivimos.
 
El anuncio fue hecho conjuntamente por un equipo de investigadores del Fermi National Accelerator Laboratory (Fermilab) y por otro de la Universidad de Cambridge. Ambos equipos se basaron en el análisis de los datos de la colaboración Dark Energy Survey, que son públicos y pueden ser utilizados por cualquier científico.

La importancia de las galaxias enanas radica en que, en muchas ocasiones, contienen más materia oscura que ordinaria. Como se recordará, la materia oscura no emite radiación y por lo tanto no puede ser detectada directamente por nuestros instrumentos. Su existencia, sin embargo, se deduce por los efectos gravitatorios que produce sobre la materia ordinaria, la que sí que podemos ver y de la que están hechas todas las estrellas y galaxias que conocemos. La materia oscura es cinco veces más abundante que la ordinaria.

"La enorme cantidad de materia oscura que contienen las galaxias satélite de la Vía Láctea -explica Alex Drlica-Wagner, del Fermilab- hace que nuestros resultados sean igual de significativos para la Astronomía que para la Física". Las galaxias satélite son objetos relativamente pequeños que orbitan alrededor de galaxias más grandes, como nuestra Vía Láctea. Y se pueden encontrar algunas que contienen incluso menos de cien estrellas, lo que las hace muy difíciles de localizar. En comparación, la Vía Láctea contiene cientos de miles de millones de estrellas. Los objetos recién descubiertos son mil millones de veces menos brillantes que la Vía Láctea, y un millón de veces menos masivos. El más cercano a nosotros se encuentra a unos 100.000 años luz.

Inesperado

"El hallazgo de tantos satélites en un área tan pequeña del cielo era algo que no esperábamos en absoluto" - afirma Sergey Koposov, el investigador principal del estudio de la Universidad de Cambridge- No podía creer lo que veían mis ojos".

Hasta ahora, otras investigaciones habían revelado la presencia de más de dos docenas de galaxias satélite alrededor de la Vía Láctea. Cerca de la mitad de ellas fueron descubiertas en 2005 y 2006 por el programa Sloan Digital Sky Survey, el precursor del Dark Energy Survey, que es una colaboración de más de 300 científicos de 25 instituciones en seis países diferentes. Pero tras la "explosión" inicial de descubrimientos, su número se redujo drásticamente hasta caer a cero durante los últimos cinco años.

La colaboración Dark Energy Survey se centra en una nueva porción de firmamento en el hemisferio sur, diferente a la del programa anterior. Y las nueve galaxias enanas recién anunciadas fueron descubiertas durante el primer año de los cinco previstos de recogida de datos de este sector. Todas ellas, además, fueron descubiertas en apenas una tercera parte de la porción total de cielo investigada. Los científicos esperan que al final de los cinco años el número de galaxias satélites haya aumentado a más de treinta. 

A pesar de que se necesitan más análisis para confirmar que todos los objetos encontrados son realmente galaxias satélite (algunos podrían ser cúmulos globulares), los investigadores destacan que tanto su tamaño como su escaso brillo y su gran distancia del centro de la VÍa Láctea las convierten en firmes candidatos. Pero estas nuevas galaxias darán a los investigadores, también, la oportunidad de buscar la "firma" de la materia oscura.

De hecho, las galaxias satélite enanas están compuestas mayoritariamente de ese aún no observado tipo de materia, lo que significa que contienen mucha más masa en forma de materia oscura que de estrellas. Y aunque la naturaleza de la materia oscura sigue siendo desconocida, muchos creen que podría consistir en partículas que, al aniquilarse, emiten rayos gamma. Y como las galaxias enanas no contienen otras posibles fuentes de rayos gamma, se convierten en excelentes laboratorios para buscar los signos de esa hipotética aniquilación de partículas de materia oscura.

Algo que, por el momento, aún no ha ocurrido, ya que por ahora no se ha detectado una emisión significativa de rayos gamma. El Dark Energy Survey es un programa de cinco años para fotografiar con un detalle sin precedentes una gran porción de cielo del hemisferio sur. Su instrumento principal es la Dark Energy Camera, que con sus 570 megapíxeles es la cámara digital más potente del mundo y es capaz de resolver individualmente galaxias hasta una distancia de 8.000 millones de años luz. Construida y siseñada en el Fermilab, la cámara está montada en el telescopio de 4 metros Victor M. Blanco en Cerro Tololo, en Chile

JOSÉ MANUEL NIEVES   
http://www.abc.es

martes, 27 de enero de 2015

Encuentran un sistema solar que dobla la edad de la Tierra

 


 

El grupo de cinco planetas completa una órbita en torno a su estrella en menos de diez días y apareció hace 11.200 millones de años, cuando el universo aún era muy joven
    Hay mucho sitio para mundos exóticos en los 100.000 millones de estrellas de la Vía Láctea. Uno de ellos es el sistema solar de Kepler 444, una estrella un 25% más pequeña que el Sol y bastante más fría que se encuentra a 117 años luz dentro de nuestra galaxia.

    Allí, cinco planetas se arremolinan muy cerca de su estrella, completando una órbita, su año, en menos de diez días. Ese sistema planetario, descubierto gracias al telescopio espacial cazador de exoplanetas Kepler, tiene además otra característica extraordinaria. Se formó hace 11.200 millones de años, cuando el universo, que tiene 13.600, era aún relativamente joven. Cuando surgió la Tierra y todo el Sistema Solar, que tiene unos 4.500 millones de años, Kepler 444 y sus acólitos ya tenían más años que nuestro planeta en la actualidad.

    Este grupo de mundos extraños, que hoy se presenta en la revista científica The Astrophysical Journal, es el sistema de planetas del tamaño de la Tierra más antiguo jamás encontrado en la Vía Láctea. Sus componentes, con tamaños que van desde el de Venus al de Mercurio, son una muestra de que el proceso de formación de planetas ha tenido lugar desde que el universo era muy joven. Además, ofrece un periodo de tiempo mucho mayor para que aparezca la vida, gane complejidad, surjan civilizaciones de seres inteligentes e incluso se aniquilen por sus propios errores.

    Este descubrimiento daría espacio para justificar estimaciones sobre el origen de la vida como las obtenidas por investigadores como Alexei Sharov, del Instituto Nacional para el Envejecimiento de Baltimore (EE UU), y Richard Gordon, del Laboratorio para Especies Marinas del Golfo de Florida (EE UU). Observando el ritmo al que los organismos vivos fueron acumulando complejidad a lo largo de la evolución, desde los primeros organismos unicelulares, a los gusanos, los peces o los mamíferos, calcularon que se doblaba cada 376 años. Con esa suposición, estimaron que la vida habría aparecido hace unos 10.000 millones de años, cuando aún no existía la Tierra.

    Planetas rocosos tan antiguos habrían dado mucho más tiempo para el desarrollo de vida
    Además, de su edad, estrellas como Kepler 444 ofrecerían otra ventaja para la aparición y el desarrollo de la vida. Se trata de una estrella enana naranja, un tipo de objeto que puede permanecer estable durante 30.000 millones de años, el triple que el Sol y más del doble de la edad actual del universo. Sin embargo, la cercanía a la estrella convertiría este grupo de planetas en mundos infernales.

    Para los autores, liderados por el investigador de la Universidad de Birmingham (Reino Unido) Tiago Campante, el hallazgo es una buena noticia para las perspectivas de la existencia de vida inteligente en el universo. El nuevo sistema solar muestra que los planetas rocosos como la Tierra, en los que se supone que pudieron crecer los seres vivos, empezaron a aparecer hace ya muchos miles de millones de años, más que los que separan los primeros microorganismos terrestres de los primates que empezaron a estudiar el cielo.


    http://elpais.com 

    jueves, 6 de marzo de 2014

    Una rara señal luminosa en el centro de la galaxia asombra a los científicos




     
    Una extraña señal luminosa en el centro de nuestra galaxia se ha convertido en objeto de estudio para los científicos, algunos de los cuales sugieren que proviene de la aniquilación de materia oscura. 

    "Cuanto más indagamos, más parece que se trata de la materia oscura", señaló el astrofísico y coautor del estudio Dan Hooper. Hooper sostiene desde 2009 que una señal luminosa en el centro de la Vía Láctea es la evidencia que puede demostrar la presencia de la materia oscura. 

    De confirmarse algún día esta información, se trataría de la primera evidencia directa de materia oscura jamás vista, informa el portal Wired . Para realizar la investigación, el astrofísico y su equipo buscaron una señal de esta misteriosa sustancia invisible, que compone aproximadamente el 85% de toda la materia del universo, empleando el telescopio de rayos gamma Fermi de la NASA. 

    Según el portal, la materia oscura flota en toda nuestra galaxia, pero está más concentrada en el centro, donde una partícula de esta sustancia puede colisionar con otra, provocando su aniquilación y por tanto la emisión de rayos gamma. 

    Con el telescopio Fermi los investigadores mapearon la radiación gamma a lo largo de la galaxia. Una vez detectaron todas las fuentes de luz que podrían estar emitiendo radiación, restaron esa señal/luz de su mapa de rayos gamma. Cuando descartaron todas esas fuentes, notaron que continuaba existiendo un pequeño exceso de radiación gamma, señalan Hooper y Doug Finkbeiner, astrónomo y coautor del estudio. 

    Mientras que muchos astrónomos apoyan esta teoría, otras voces críticas apuntan que existen otras fuentes de rayos gamma que podrían imitar una señal de materia oscura o que podría haber fenómenos todavía por descubrir que expliquen dicha radiación.

    http://actualidad.rt.com