lunes, 13 de mayo de 2013

El cosmonauta ruso que vio un ovni: "Había un objeto brillante debajo de la estación espacial"



 
El 5 de mayo de 1981 el cosmonauta soviético Vladímir Kovalyónok observó un raro objeto desde la estación espacial Saliut 6. 

El cosmonauta contó su historia en un programa televisivo ruso de la cadena Rossiya 1. "Estaba entrenándome en la cinta de correr. Al echar un vistazo por la ventana vi un objeto brillante 'debajo' de la estación. Tenía forma parecida a un melón", recordó el cosmonauta. En el cosmos es muy difícil determinar la distancia; un pequeño objeto cercano puede parecer grande y al revés, destaca el cosmonauta. "Lo que me llamó la atención es que el objeto estaba debajo de la estación y se movía paralelamente a nosotros. Llamé a Víctor (Savinyj) para que trajera la cámara", comentó. El objeto siguió su rumbo y se mantuvo visible durante un par de minutos, mientras Kovalyónok intentaba averiguar qué estaba viendo y su colega buscaba la cámara, cuenta el cosmonauta. 



 

El objeto explotó "Después hubo dos explosiones. La primera a la izquierda, la segunda a la derecha, y después de unos segundos la estación entró en la sombra de la Tierra. Al salir de ella más tarde, miramos todo a nuestro alrededor, pero no vimos las huellas de la explosión". Qué fue lo que observaron los cosmonautas, aún se desconoce, admitió Kovalyónok. "Lo reporté, pero no hubo reacción. A día de hoy nadie, aparte de los periodistas de la televisión, me ha preguntado sobre esto", concluyó su relato el cosmonauta. "Creo que es porque callar es más fácil que dar una respuesta", añadió. 

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domingo, 12 de mayo de 2013

La amenaza que llega del cielo

 

Una misión espacial para desviar un asteroide peligroso estaría lista en diez años.

Los expertos recomiendan la defensa activa para cuerpos de más de 100 metros


    Simulación por ordenador de la explosión en la atmósfera del asteroide de Cheliabinsk (con mayor ángulo de entrada). / boslough/sandia national laboratories
      
    A primera vista, poca gente incluiría los asteroides como potenciales desastres naturales. Y, si lo son, pensarán muchos, es algo que ocurre tan de tarde en tarde...... Hasta que un día, el 15 de febrero de 2013, por ejemplo, una roca de unos 17 metros entra inesperadamente en la atmósfera terrestre, estalla en el cielo y provoca centenares de heridos en la ciudad rusa de Cheliabinsk. Precisamente el mismo día pasa muy cerca del planeta otro cuerpo celeste, ese sí vigilado y conocido. La probabilidad de tal coincidencia es ínfima, pero ahí esta. “El de Cheliabinsk era peligroso, aunque nadie muriera, y lo habría sido aún más si hubiera entrado con un ángulo mayor”, explica el experto mundial Clark R. Chapman, científico del Southwest Research Institute (Boulder, EE UU).
    ¿Se puede hacer algo frente a esta amenaza que viene del cielo? Casi medio centenar de expertos de todo el mundo se han reunido esta semana en Madrid en unas jornadas de trabajo para preparar una hoja de ruta de medidas a tomar ante el peligro l de los Objetos Cercanos a la Tierra (NEO, en sus sigas en inglés). Su lista de medidas, tras dos días de debates, demuestra que se puede proteger el planeta y sus habitantes, incluso desviando la trayectoria de estos cuerpos del Sistema Solar, lanzándoles un proyectil, explotando una bomba en su superficie, o apartándolo poco a poco con un haz iónico. No se descarta utilizar un misil o una explosión nuclear, aunque se trata de tecnologías militares de difícil acceso, reconocen los expertos. Hay planes y, al menos, un prototipo podría estar listo en menos de una década.
    El disparo de un misil nuclear es difícil al tratarse de tecnología militar
    “Conocemos ya el 90% de los NEO de diámetro superior a un kilómetro, son un millar y ninguno es peligroso por su trayectoria; pero solo conocemos el 20% de los mayores de 150 metros, y de los de unos 30 metros, que pueden ser muy peligrosos, solo conocemos el 1%”, explicó Gerhard Drolshagen, responsable del programa de NEO de la Agencia Europea del Espacio (ESA), organizadora de la reunión de Madrid junto con la empresa espacial Elecnor-Deimos como anfitriona.
    “El impacto de un NEO es un desastre natural que puede ser anticipado y evitado, a diferencia de los terremotos y las erupciones volcánicas”, recalcó el alemán Christian Gritzner. Ante un asteroide que lleve trayectoria de colisión con nuestro planeta, señaló, caben dos tipos de respuesta: aceptación del impacto o no aceptación. En el primer caso hay que estar preparados para dar la alerta y evacuar la zona, como se hace con los huracanes. Pero para objetos muy peligrosos, se pueden desarrollar estrategias de desvío de su curso o de destrucción en el espacio. Todo depende, dijo, del tiempo con que se cuente para tomar medidas, del tipo de NEO, de la órbita y velocidad que lleve... y de la tecnología disponible para cambiar su rumbo.


    Fuente: Deimos Space. / EL PAÍS
    El plan más factible es disparar un proyectil contra el asteroide, o explotar una bomba en él para modificar su velocidad y desviarlo, dijo Keith Holsable, científico de la Universidad de Washington, recalcando que, por ahora, “las incertidumbres sobre esos métodos están más en la respuesta del objeto al impacto que en los métodos para deflactarlo”.
    El lanzamiento al espacio de un proyectil de algunas toneladas —dirigiéndolo hacia asteroide peligroso— es un reto asumible con la tecnología actual, coincidieron los especialistas. De hecho, la ESA tiene congelado un proyecto (Don Quijote) de Deimos que sería un prototipo de esa estrategia de desvío, con el añadido de una nave de observación que se acerque al blanco antes y después del impacto para estudiar el efecto. De momento, explicó Andrés Gálvez, director del programa de Estudios Generales de la ESA, “preparamos la misión Aida, con la NASA, en la que ellos hacen el impactador y nosotros la nave de observación”. El objetivo será un asteroide binario Didymos, de unos 150 metros de diámetro, y se haría en 2022 con un coste de unos 120 millones de euros por parte de la ESA y otros tantos de EE UU.
    Pero no se trata solo de diseñar y lanzar los artefactos espaciales. Los especialistas dedicaron buena parte de la reunión en Madrid a debatir los parámetros que condicionarían el éxito de una misión de este tipo, como la forma del NEO, su masa, si es poroso o compacto, su rotación, etcétera. Para tener éxito en tal disparo hay que calcular todo muy bien, incluido el efecto de los fragmentos que se pueden originar.
    Un objeto como el que estalló sobre Cheliabinsk podría ser de alto riesgo
    “El método más adecuado para desviar un asteroide en curso de colisión con la Tierra, depende de su tamaño y de cuánto tiempo de antelación disponemos”, señaló Miguel Belló Mora, director de Elecnor-Deimos. “Para NEO muy grandes, de más de un kilómetro, el método más eficaz es usar una explosión nuclear, pero la probabilidad de una colisión de un objeto así con la Tierra es muy remota”, dijo este ingeniero aeronáutico. “Para la inmensa mayoría de los casos de posible colisión con riesgo (asteroides de entre 100 metros y un kilómetro), el método más eficaz es el impacto cinético, cuyo mejor ejemplo es el Don Quijote. En el caso de asteroides pequeños o de que dispongamos de muchos años para hacer el desvío, se podrían usar otros métodos como el tractor gravitacional o el chorro de iones”.
    Sobre las explosiones, los expertos abordaron incertidumbres como, por ejemplo, si sería mejor provocarlas desde una cierta distancia, o enviar una sonda automática de descenso a la superficie del asteroide, perforar un agujero, colocar la carga y explotarla. Lo segundo supone una complicación técnica notable, advirtió Holsapple. El tractor gravitacional consistiría en situar cerca del asteroide una masa suficiente como para, por efecto gravitatorio, desplazar el NEO. En cuanto al chorro de iones, Claudio Bombardelli, de la Universidad Politécnica de Madrid, explicó la idea: situar a una cierta distancia del NEO un motor que emita un chorro de plasma y, sin tocarlo, irlo desplazando poco a poco. Este método (como el del tractor gravitatorio) sería lento, así que cabría aplicarlo en objetos que se viesen venir con antelación de varios años.
    Con un chorro de antimateria se convertiría el objeto celeste en energía
    Hay más ideas, varias de ellas muy atrevidas. A Juan L. Cano, ingeniero de Elecnor-Deimos, le tocó describir al menos una docena de sugerencias lanzadas en este mundillo de expertos en asteroides para apartarlos o destruirlos. Enganchar un sistema de propulsión al NEO para que se desplace; o ponerle una vela solar; dispararle con un láser para volatizar material del propio NEO y así moverlo; utilizar un asteroide pequeño como proyectil lanzándolo contra otro más grande; pintar el NEO para provocar alteraciones de la absorción de energía solar y acelerarlo, o incluso atacarlo con un cañón de antimateria para transformar el objeto en energía, son algunos de esos métodos alternativos y, al parecer, aún lejanos.
    De regreso a la realidad más próxima, en forma de hoja de ruta para afrontar el peligro de los asteroides, Drolshagen resumió: “Primero hay que encontrarlos; segundo, hay que calcular la órbita de cada uno y, si alguno de puede acercarse a la Tierra, hay que estudiarlo detalladamente y ver si puede colisionar con nuestro planeta en los próximos cien años”. Ante un riesgo real, “¿Qué hacer? Lo primero, establecer las contramedidas de alerta o poner en marcha una potencial misión espacial de mitigación”. Desde luego, estos planes tienen que ser de plena colaboración internacional, señaló, y no solo de las agencias espaciales, sino también de otras instancias, incluida la ONU.
    Un telescopio en Venus podría vigilar bien la llegada de rocas
    La búsqueda y catalogación está en marcha, aunque queda mucho por hacer. Los protocolos de evaluación detallada de daños potenciales están poco formalizados. Asumiendo que un asteroide de entre 20 y 50 metros puede generar graves daños de alcance local en una zona habitada, la hoja de ruta incluye la elaboración de modelos que ayuden a las autoridades a tomar decisiones sobre alertas, evacuación, protección de infraestructuras, etcétera.
    En la prevención, mucho depende, por supuesto, de la anticipación con la que se conozca la llegada del NEO. Si es que se le ve venir. El de Cheliabinsk el pasado febrero no se pudo ver, explican los científicos, porque vino desde la dirección del Sol, lo que deja ciegos a los telescopios. Una solución, señaló Cano, sería poner un telescopio en órbita de Venus, por ejemplo, y mirando hacia la Tierra con la estrella detrás, para cubrir esa zona ciega de vigilancia. “Los asteroides hay que buscarlos y vigilarlos con telescopios, porque el radar solo tiene alcance de unas cinco veces la distancia a la Luna (para un NEO de unos 500 metros), y eso da muy poco tiempo de alerta”, advirtió Drolshagen. Tanto para mejorar la vigilancia como para preparar misiones espaciales de defensa activa contra los NEO hace falta dinero.
    ¿Merece la pena? Gritzner jugó con la famosa frase de Albert Einstein, sobre la mecánica cuántica, “Dios no juega a los dados”, para acabar su charla con su apostilla: “¿Y a los bolos?”

    Cazar un asteroide para ‘atarlo’ a la Luna

    En lugar de alejar un meteorito, acercarlo a la Tierra. Este es el concepto de la misión que acaba de presentar la NASA para su programa tripulado. Se trata de enviar una nave automática a capturar un asteroide pequeño, unos cinco o siete metros de diámetro, traerlo hasta las proximidades de la Tierra y atarlo gravitacionalmente a la Luna. Una vez allí, en órbita, irían los aeronautas a estudiarlo. Los científicos no muestran mucho entusiasmo por esta misión denominada ARM (Asteroid Retrieval Mission), pero puede tener sus puntos positivos, apuntan.
    “Lo de la Luna fue fantástico, Marte es demasiado difícil, el asteroide es un paso intermedio”, comenta Marc Boslough (Laboratorios Nacionales de Sandia, EE UU). “En términos científicos es difícil de justificar, pero puede ser popular y, desde luego, significa mucha ingeniería... si queremos tener humanos en el espacio es un paso lógico”, considera.
    El noruego Galen Gisler, de la Universidad de Oslo añade, con distancia: “Se trae un asteroide, ¿y qué?”. Luego bromea con Boslough, durante el rato del café, sobre ese pequeño asteroide que, con un astronauta, parecería el miniplaneta de El Principito: “El astronauta tendrá que sujetarse al asteroide”, recuerdan los dos especialistas, porque con tan poca gravedad, no retendrá el cuerpo de una persona. “Se puede sujetar como una salamandra”, dice el noruego. “O como Spiderman”, propone el estadounidense.
    Una misión así “transmite una percepción pública de poner”, coinciden... Y Boslough no niega que la idea le gusta: “Es interesante, es divertida, es un reto”. Pero, señala inmediatamente, puede costar mucho dinero y advierte que no deben sustraerse fondos de programa científico de la NASA.
    ¿Podría suponer algún peligro acerca un objeto celeste al vecindario de nuestro planeta? La respuesta de los expertos es tajante: No. “La tierra recibe entradas de asteroides de cinco metros constantemente (uno o dos al año) y se queman en la alta atmósfera”, explica Boslough.
    Lo cierto es que se puede hacer una misión a un asteroide con una nave robótica y estudiarlo científicamente sin necesidad de traerlo o de implicar a los astronautas en ello, con el altísimo coste que eso supone. Pero hay una faceta de esta misión de la NASA que sí que interesa a los científicos. “Hay que buscar el asteroide y eso supone más telescopios, y más dinero para estas investigaciones”, apunta Clarck Chapman, del Southwest Research Institute (Boulder, EE UU).
    Además, “Muchas tecnologías y operaciones, como la aproximación con una nave, las maniobras de captura, etcétera, de la misión ARM pueden ser útiles y aplicarse en el estudio de diseño de futuras misiones de desvío de asteroides peligrosos”, apunta Alan Harris, del Centro Aeroespacial Alemán.

      
    elpais.com 

    El nuevo grafeno magnético que revolucionará la electrónica

    Simulación de moléculas de TCNQ sobre la capa de grafeno. | SINC

    Simulación de moléculas de TCNQ sobre la capa de grafeno. | SINC

     

    Los científicos ya sabían que el grafeno, un material increíble formado por una malla de hexágonos de carbono, presenta unas propiedades conductoras, mecánicas y ópticas extraordinarias. Ahora se le puede dotar de una más: el magnetismo, lo que supone todo un avance en electrónica.
    Así lo demuestra el estudio que un equipo del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados en Nanociencia (Imdea-Nanociencia) y las universidades Autónoma y Complutense de Madrid acaba de publicar en la revista Nature Physics. Los investigadores han conseguido crear con este material una superficie híbrida que se comporta como un imán.
    "A pesar del gran esfuerzo llevado a cabo hasta ahora por científicos de todo el mundo, no se encontraba la forma de añadir las funcionalidades magnéticas necesarias para el desarrollo de una espintrónica basada en grafeno, pero estos resultados abren la puerta a esa posibilidad", destaca Rodolfo Miranda, director de Imdea-Nanociencia y responsable de la investigación.
    La espintrónica se basa en la carga del electrón –como la electrónica tradicional– pero también en su espín. Este se puede imaginar como el sentido de giro de un electrón, lo que determina su momento magnético. Un material es magnético cuando la mayoría de sus electrones tienen el mismo espín.
    Como el espín puede tomar dos valores, su uso añade dos estados más a la electrónica tradicional. De esta forma se multiplica tanto la velocidad de procesamiento de la información como la cantidad de datos que se pueden almacenar en los dispositivos electrónicos, con aplicaciones en campos como las telecomunicaciones, la informática, la energía y la biomedicina.

    El material del futuro

    Para poder desarrollar una espintrónica basada en grafeno, el reto era "hacer magnético" a este material, y los investigadores madrileños han encontrado el camino al descender al mundo nanométrico y cuántico.
    La técnica consiste en hacer crecer una capa de grafeno sobre un cristal metálico de rutenio dentro de una cámara de ultra alto vacío. Después, se evaporan encima moléculas orgánicas de tetraciano-p-quinodimetano (TCNQ), una sustancia gaseosa que actúa como un semiconductor a bajas temperaturas.
    Al observar los resultados con un potente microscopio de efecto túnel los científicos quedaron sorprendidos.
    Al observar los resultados con un potente microscopio de efecto túnel los científicos quedaron sorprendidos: las moléculas orgánicas se organizaban solas y se distribuían de forma periódica interactuando electrónicamente con el sustrato de grafeno-rutenio.
    "Hemos comprobado experimentalmente que la estructura de moléculas de TCNQ adquiere sobre el grafeno un orden magnético de largo alcance –en toda la superficie– con electrones situados en diferentes bandas según su espín", aclara Amadeo L. Vázquez de Parga, otro de los autores.
    Gracias a estudios de modelización se ha comprobado que el grafeno favorece esa periodicidad magnética de las moléculas de TCNQ. Aunque no interactúa directamente con ellas, sí permite una transferencia de carga muy eficiente entre estas y el sustrato metálico.
    El resultado es una nueva capa imantada basada en grafeno, lo que abre la posibilidad de crear dispositivos basados en el que ya se consideraba el material del futuro, pero que ahora, además, puede tener funcionalidades magnéticas.

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    El agua de la Luna es idéntica a la de la Tierra


     
    Rastro dejado por hielo derretido en una roca lunar traída por la misión Apolo 17. | Science

    Rastro dejado por hielo derretido en una roca lunar traída por la misión Apolo 17.

    Desde hace más de 40 años ningún hombre ha vuelto a la Luna. Sin embargo, las muestras que trajeron a la Tierra los astronautas de las misiones Apolo siguen manteniendo ocupados a los científicos. Y su análisis sigue revelando importante información sobre la composición de nuestro satélite, como muestra un nuevo estudio publicado esta semana en la revista 'Science' sobre el origen del agua que hay en su superficie. Según sostiene un equipo de investigadores liderados por Alberto Saal, de la Universidad de Brown, posiblemente tuvo el mismo origen que el agua de la Tierra.
    Para llegar a esa conclusión analizaron muestras de vídrio volcánico presente en rocas traídas durante las misiones Apolo 15 y 17, que se llevaron a cabo en 1971 y 1972 respectivamente. Este material contenía pequeñas trazas de una especie de cristales denominados inclusiones fundidas, en las que quedan registrados los procesos magmáticos que tuvieron lugar en el pasado en la Luna. La proporción de isótopos de hidrógeno que contenía este magma lunar es similar al que han encontrado en la Tierra, según los autores de esta investigación. De hecho, sostienen que la composición isotópica del agua que se encuentra en el magma de la Luna no se puede distinguir del agua de las condritas carbonáceas con las que compararon el material traído de nuestro satélite.
    Durante mucho tiempo los científicos han sospechado que condritas carbonáceas como éstas, entre las que están los meteoritos más antiguos de los que figuran en los registros, fueron las que por primera vez trajeron agua a nuestro Sistema Solar. Según esta teoría, parte del agua que hay en la Tierra se originó cuando estas condritas impactaron contra nuestro planeta. Los científicos creen que el agua de nuestro planeta tuvo su origen al mismo tiempo que se formó la Luna.

    Nunca se había demostrado experimentalmente

    Jesús Martínez-Frías, jefe del Departamento de Planetología y Habitabilidad del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), explica que hasta ahora "se asumía la existencia de una relación genética, gracias al estudio comparado de los meteoritos condríticos, de las lunaitas (meteoritos lunares) y de las muestras traídas durante las misiones Apolo, pero hasta el momento no se había demostrado experimentalmente, ni se había precisado dicha cuantificación".

    Harrison Schmitt cogiendo rocas lunares. | NASA

    Harrison Schmitt cogiendo rocas lunares. | NASA
    Por ello, este experto en meteoritos y geología planetaria considera "muy interesante" las conclusiones de este estudio, pues "gracias a la geoquímica isotópica del hidrógeno se puede establecer, casi de manera inequívoca, la relación entre planetesimales condríticos, la Tierra y la Luna, a través del posible origen común del agua. Este estudio también subraya la importancia, cada vez mayor, de las caracterizaciones astromineralógicas en las investigaciones sobre planetología comparada, en este caso la investigación de inclusiones fundidas atrapadas en cristales de olivino", añade.
    Los científicos creen que la Luna se formó tras una gigantesca colisión entre una proto-Tierra y otro planeta. Aunque durante mucho tiempo se creyó que este choque provocó que la Luna se quedara sin hidrógeno, recientes análisis de vidrios volcánicos y otras muestras lunares han demostrado que el interior de nuestro satélite no carece de agua, como se creía durante muchos años. "Al principio se pensaba que la cantidad de agua en la Luna era mucho menor. Los primeros estudios serios sobre cuantificación de agua en la Luna son los realizados sobre las muestraós lunares a principios de los 70", recuerda Martínez Frías.
    Según enumera el científico, las investigaciones sobre la presencia de agua en nuestro satélite han seguido principalmente tres líneas de investigación: "El agua primigenia atrapada en nuestro satélite; el agua que pudiera quedar en los cráteres depositada de manera alóctona a partir de fuentes cometarias y, recientemente, el agua que se podría formar en la propia Luna, incluso en la actualidad, por la posible interacción del viento solar con los minerales del regolito (principalmente óxidos y silicatos)".

    Marte sigue siendo la prioridad de la NASA

    Una nueva misión tripulada a la Luna permitiría recoger más muestras que ayudaran a esclarecer las numerosas incógnitas que hay sobre el origen y evolución de la Luna y, por tanto, de nuestro planeta.
    De momento, la NASA no tiene previsto regresar a nuestro satélite, pues Marte sigue siendo en la actualidad su principal objetivo, según reiteró esta semana el director de la agencia espacial estadounidense, Charles Bolden, durante una conferencia en la Universidad George Washington. Según Bolden, que afirmó que esperan poder enviar una misión tripulada al Planeta Rojo en la década de los 30, "el interés por enviar humanos a Marte jamás ha sido mayor". Todo parece indicar que la próxima bandera que ondee en la Luna será la de China, pues el gigante asiatico sí tiene planes para enviar a sus astronautas en pocos años.
    Por lo que respecta a las zonas o a los tipos de muestras que podrían resultar más interesantes para los científicos, Martínez-Frías opina que "una nueva misión ayudaría a validar los tres tipos de agua mencionados, con la realización y posterior análisis de sondeos regolíticos, muestreos detallados en el interior de los cráteres y simulaciones de laboratorio del bombardeo solar, utilizando directamente las nuevas muestras lunares", concluye.

    Teresa Guerrero 
    http://www.elmundo.es

    Hallan micotoxinas en la mayoría de los productos de cereales

     

    Pan
     
    • Un estudio de la OCU encuentra micotoxinas en el 75% de estos productos.
    • Pero no se incumple la legislación europea para estas sustancias.
    • Han analizado panes, galletas y muesli de Italia, Bélgica, Portugal y España.
    No es para alarmarse, pero según la OCU la mayoría de los productos de cereales que consumimos contienen micotoxinas. Las producen los mohos al crecer y, aunque no se incumple la legislación europea, es "urgente" que se evalúe su toxicidad.

    Hay sustancias nuevas que no están todavía limitadas por leyAsí lo demanda la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) que es quien ha encontrado micotoxinas en un 75% de los 173 productos de cereales que ha analizado en un estudio conjunto con las organizaciones de Italia, Bélgica y Portugal.

    De esta forma, tras investigar 33 productos nacionales, este organismo ha encontrado que en la mayoría existen micotoxinas, las cuales son unas sustancias que producen los mohos al crecer y que "pueden ser muy tóxicas". Así se publica en la revista OCU-Compra Maestra del mes de mayo.

    En concreto, durante el periodo de trabajo, se han buscado en estos productos alimenticios multicereales, que contienen avena y centeno principalmente, 14 micotoxinas. Tras analizar alimentos como panes de barra, panes de molde, muesli y galletas, se ha descubierto la existencia de las mismas, aunque "no en cantidades preocupantes".

    Es urgente evaluar su toxicidad ya que hay pocos estudios sobre algunas de ellasDe hecho, sostienen que, "en ningún caso se incumple la legislación europea en el caso de las sustancias reguladas". Sin embargo, la OCU considera que existen dos aspectos "preocupantes": la alta incidencia de productos con algún tipo de residuo de micotoxinas y la presencia de algunas más nuevas que no están todavía limitadas por ley.

    Por ello, consideran que es "urgente" que se evalúe su toxicidad de forma adecuada, ya que "todavía hay pocos estudios sobre algunas de ellas". Además, apuestan por establecer límites legales para aquellas micotoxinas que ya se conocen ya que, aunque no son tan tóxicas como las que están ya reguladas, "sí pueden alterar el sistema inmunológico y el reproductor".

    Para que esto sea así, la OCU ha remitido los resultados del estudio a la Comisión Europea y a la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria.

    http://www.20minutos.es

    Chupar el chupete del bebé, un modo de transmitir al niño microbios "saludables"

     

    Chupete
     

    La buena medicina para el bebé también está en la boca de sus padres. Transmitir los microbios de la boca de los padres a la de los bebés puede ayudar mucho a la salud del recién nacido. Por ejemplo, chupar el chupete de los hijos puede protegerles del asma infantil.

    Puede ayudar a la diversidad bacteriana del sistema digestivo y mejorar su inmunidadSegún una investigación del Hospital Infantil Reina Silvia de Gotemburgo (Suecia), los padres que limpian el chupete de sus hijos chupándolo podrían ayudarles a reducir su propensión al asma en la edad infantil y a padecer erupciones que producen picor y escozor en la piel.

    En concreto, este trabajo –que publica la revista Pediatrics– sostiene que realizar este hábito higiénico mediante la succión del chupete facilita la transmisión de microbios de la boca de los padres a la de los bebés, lo que "puede ayudar a aumentar la diversidad bacteriana del sistema digestivo del niño y mejorar su inmunidad".

    De hecho, según algunos estudios, el parto natural –que expone a los recién nacidos a bacterias de su madre– se relaciona con un menor número de alergias en la infancia del niño.

    Eczemas y asma

    Para llegar a las conclusiones obtenidas, los investigadores suecos han estudiado a 184 niños y a sus respectivos padres y madres durante tres años a través de llamadas telefónicas y exámenes. De todos los menores, el 80% tenía al menos un progenitor con alergia.

    Los padres que chuparon el chupete de sus hijos durante los seis primeros meses de vida de éstos fueron 65, los cuales también confirmaron lavar este objeto con agua. Tras ello, a los 18 meses y tras realizar la primera prueba de alergia, se observó que estos niños eran un 63% menos propensos a tener eczemas que el resto de niños, y que tuvieron un 88% menos de probabilidades de padecer asma que el resto de niños.

    A juicio del autor principal del este estudio y miembro de este centro hospitalario sueco, el doctor Bill Hesselmar, no hay una prueba clara de que chupar el chupete de los hijos suponga una sensibilización a alérgenos comunes, como "la caspa de perro y de gato o los huevos y el cacahuete". Sin embargo, la protección contra éstos también podría ser posible.

    EUROPA PRESS.

    El asma es la patología crónica más frecuente entre los niños y adolescentes españoles

    Asma

    Se ha convertido en la primera causa de ingreso hospitalario ente los niños.

    • Es también el principal motivo de absentismo escolar por enfermedad crónica.
    • Entre un 5 y un 10% de los niños menores de 6 años padece asma.
    • 8 de cada 10 casos de asma infantil son de origen alérgico.
    El asma se ha convertido en la primera causa de ingreso hospitalario ente los niños, además de ser el principal motivo de absentismo escolar por enfermedad crónica. Entre un 5 y un 10% de los niños menores de 6 años padece asma, una enfermedad que en las últimas cuatro décadas ha triplicado su incidencia. Esta semana se ha celebrado el Día Mundial del Asma.

    Se trata de una enfermedad crónica respiratoria que cursa con episodios de tos, falta de aire y ruidos respiratorios provocados por obstrucción bronquial. La asistencia a niños con problemas respiratorios es más frecuente que cualquier otro problema de salud crónico, según destaca la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), que alerta de que la prevalencia de esta enfermedad la convierte en la patología crónica más frecuente de la infancia y adolescencia.

    Más de la mitad de los niños no alcanzan el control de su enfermedadTanto la mala calidad del aire en interiores como del exterior contribuye a la carga del asma y otros problemas respiratorios en los niños, cuyos pulmones y vías respiratorias son inmaduros y por tanto "especialmente susceptibles a la agresión de la contaminación", explica el coordinador del Grupo de Vías Respiratorias de la AEPap, Manuel Praena.

    Entre las principales sustancias perjudiciales para el sistema respiratorio en desarrollo destacan los contaminantes de interiores, como el humo de tabaco ambiental, los productos de combustión, compuestos orgánicos volátiles, compuestos biológicos y alérgicos.

    8 de cada 10 casos de asma infantil son de origen alérgico, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic), que advierte de que más de la mitad de los pacientes "no alcanzan el control de su enfermedad", lo que interfiere en su vida tanto profesional como de ocio.

    Ser alérgico es el factor de riesgo más importante para el desarrollo de asmaSegún el presidente del Comité de Asma de la Seaic, Julio Delgado, para conseguir un control de la enfermedad, es preciso realizar un diagnóstico correcto de la causa que origina el asma.

    "Ser alérgico es el factor de riesgo más importante para el desarrollo de asma. Los alérgenos más relacionados con el asma son los pólenes, ácaros del polvo doméstico, hongos del ambiente y los epitelios de animales como perro, gato, caballo y roedores, aunque la importancia de cada uno de ellos es variable geográficamente", explica Delgado.

    Por ello, en todo paciente asmático debe realizarse un estudio alergológico que determine si la alergia es el origen de sus síntomas. "Un diagnóstico precoz facilita el control posterior del asma y mejora su pronóstico a largo plazo", asegura.

    EFE

    Confirman en Francia segundo caso de coronavirus

     

     вирус пробирка шприц медицина

    Han confirmado en Francia el segundo caso de infección de un humano con un nuevo coronavirus, muy similar al del síndrome respiratorio agudo severo (SARS) o neumonía atípica.

    El segundo infectado ha resultado ser un paciente que se encontraba en el hospital en una misma habitación con un hombre de sesenta y cinco años, el cual adquirió la enfermedad en un viaje a los Emiratos Árabes Unidos.

    En el último parte médico se dice que el primer infectado se encuentra en la sala de reanimación, en estado crítico estable.

    En todo el mundo se han confirmado treinta y cuatro casos de infección con el nuevo virus. Se han registrado dieciocho casos mortales, de los cuales, once han sido en Arabia Saudí, todos ellos en la primera semana de mayo. También se han registrado casos de esta enfermedad en Jordania, Reino Unido y Alemania.

     

    Un creyente responde al tratamiento psiquiátrico mejor que un incrédulo

     

     

    Los enfermos psiquiátricos que creen en un dios o en un poder supremo responden al tratamiento mejor que pacientes incrédulos, según un estudio publicado en la revista Journal of Affective Disorders.
    Investigadores pidieron a 159 pacientes evaluar el grado de su fe, así como las expectativas acerca del resultado del tratamiento. Antes y después del mismo midieron también los niveles de malestar y depresión y la propensión a autolastimarse.
    “Nuestro trabajo sugiere que la gente con un alto o moderado nivel de fe en un poder supremo responde al tratamiento psiquiátrico de corta duración notablemente mejor que los que no tienen tal fe, independientemente de su filiación religiosa”, señaló el principal autor del estudio, David Rosmarin, de la Escuela de Medicina de Harvard.
    Los científicos suponen que los “creyentes” no son tan escépticos como los “incrédulos” hacia el tratamiento psiquiátrico y confían en que surtirá efecto. Según ellos, este hallazgo resalta las implicaciones clínicas de la vida espiritual, especialmente en un país como EEUU en que más del 90% de los habitantes abrazan alguna religión.

    © RIA Novosti. Vladimir Astapkovich

    jueves, 9 de mayo de 2013

    La nicotina presente en pimientos y tomates podría proteger contra el Parkinson

     

     

    Pimientos, hortalizas Una nueva investigación revela que las solanáceas, una familia de plantas florales con algunas especies productoras de alimentos que son fuente comestible de nicotina, pueden proporcionar un efecto protector contra la enfermedad de Parkinson. El estudio, publicado este jueves en la revista 'Annals of Neurology', sugiere que el consumo de alimentos que contienen incluso una pequeña cantidad de nicotina, como pimientos y tomates, pueden reducir el riesgo de desarrollar Parkinson.
       La enfermedad de Parkinson es un trastorno del movimiento causado por una pérdida de células cerebrales que producen dopamina, con síntomas en cara, manos, brazos, piernas y temblores, rigidez en las extremidades, pérdida del equilibrio y movimiento en general más lento. Hasta diez millones de personas en todo el mundo viven con esta enfermedad, según la Fundación de la Enfermedad de Parkinson, y, actualmente, no hay cura, pero los síntomas se tratan con medicamentos y procedimientos como la estimulación cerebral profunda.
       Estudios previos han encontrado que el consumo de cigarrillos y otras formas de tabaco, también una planta de solanáceas, reudcen el riesgo relativo de la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, los expertos no han confirmado si los componentes de la nicotina o de otro tipo en el tabaco proporcionan un efecto protector o si las personas que desarrollan la enfermedad de Parkinson son simplemente menos propensas a consumir tabaco por las diferencias en el cerebro que ocurren en una etapa temprana en el proceso de la enfermedad, antes del diagnóstico.
       Para el presente estudio poblacional, la doctora Susan Searles Nielsen y sus colegas, de la Universidad de Washington, en Seattle (Estados Unidos), reclutaron a 490 pacientes con diagnóstico reciente de la enfermedad de Parkinson en la Clínica de Neurología de la Universidad o de una organización regional de mantenimiento de la salud, Group Health Cooperative. Otros 644 individuos no relacionados sin condiciones neurológicas se utilizaron como controles.
    Los investigadores utilizaron cuestionarios para evaluar la dieta durante toda la vida de los participantes, así como su consumo de tabaco, que los científicos definen como fumador habitual a los que consumen más de 100 cigarrillos o consumidor regular de cigarros, pipas o tabaco sin humo.
       El consumo de verduras en general no afecta al riesgo de la enfermedad de Parkinson, pero el aumento de la ingesta de las solanáceas comestibles  redujo el riesgo de la enfermedad de Parkinson, siendo los pimientos los que muestran la asociación más fuerte. Los investigadores señalaron que la aparente protección contra el Parkinson se produjo principalmente en los hombres y las mujeres con poco o ningún uso previo de tabaco, que contiene más nicotina que los alimentos estudiados.
    "Nuestro estudio es el primero en investigar la nicotina de la dieta y el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson --resaltó Searles Nielsen--. Al igual que los numerosos estudios que indican que el consumo de tabaco puede reducir el riesgo de Parkinson, nuestros resultados también sugieren un efecto protector de la nicotina, o tal vez una sustancia química similar pero menos tóxica en el pimiento y el tabaco". Los autores recomiendan realizar más estudios para confirmar y extender sus conclusiones, que podrían dar lugar a posibles intervenciones de prevención contra el Parkinson.

    Foto: EUROPA PRESS
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