domingo, 14 de julio de 2013

El otro planeta azul

 


A sesenta y tres años luz de distancia, este exoplaneta, llamado HD 189733b, es uno de los más cercanos a la Tierra, lo que ha facilitado que por primera vez los astrónomos han logrado observar el color de un mundo hallado fuera del Sistema Solar, con el telescopio espacial Hubble de la NASA y la ESA.

Visto de cerca es de color azul cobalto, parecido al de la Tierra. Pero esto no se debe a grandes océanos, sino al brumoso gas que constituye su atmósfera. Ésta había sido estudiada con anterioridad y, tal y como afirma Rafael Bachiller, astrónomo del Observatorio Astronómico Nacional (OAN), "contiene grandes cantidades de óxido de carbono, metano y agua".

Además de estas y otras sustancias, cuenta con una mezcla de partículas entre las que se encuentra el silicato, que es el que dispersa esta luz azul. 
No es fácil determinar con tanta precisión los colores que tienen los planetas y las razones que los originan. Por ejemplo, se estima que los colores de Júpiter y Venus se deben a partículas contenidas en la atmósfera pero que todavía son desconocidas.

Para ser capaces de ver su color real, hubo que aislar la propia luz del planeta de la luz de la estrella que se refleja en el mismo, para lo que se utilizó el Espectrógrafo de Imágenes del Hubble (ITS). Investigadores británicos han estado al frente de este descubrimiento y, como ha explicado Tom Evans, investigador de la Universidad de Oxford, "se desprende que el planeta es azul porque la señal se mantuvo constante entre los otros colores que medimos". 

En principio no se contempla que este planeta pueda albergar alguna forma de vida, ya que la temperatura de su superficie es abrasadora. Se estima que alcanza más de mil grados centígrados. Según explica Rafael Bachiller, "su temperatura es bastante constante alrededor de todo el planeta, ya que su atmósfera está recorrida por unos violentos vientos de hasta diez mil kilómetros por hora que distribuyen el calor recibido de la estrella central uniformizando la temperatura".

"Este planeta se ha estudiado bien en el pasado, tanto por el Hubble como por otros equipos", ha explicado uno de los autores del trabajo, Frédéric Pont. Sin embargo, este experto apunta que la medición de su color es "una verdadera novedad". "Ahora podemos ver este planeta como si lo miráramos directamente", asegura Point. 
 "Es difícil saber exactamente qué causa el color de la atmósfera de un planeta, incluso en los planetas del Sistema Solar", señala el astrónomo. "Pero estas nuevas observaciones añaden otra pieza al rompecabezas sobre la naturaleza y la atmósfera de HD 189733b. Estamos pintando poco a poco una imagen más completa de este planeta exótico", ha concluido.

Foto: NASA / ESA

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