domingo, 16 de junio de 2013

Investigadores rusos preparan misión a la Luna

 

луна планета

Los diseñadores rusos están desarrollando una nueva nave espacial. Ya dentro de cinco años este ingenio deberá ser capaz de poner a un humano en la Luna.

En septiembre, en el marco de las actividades del Salón Internacional de la Aviación y el Espacio, MAKS-2013, los diseñadores de la corporación Energia presentarán esta nave pilotada. Pero ya es posible familiarizarse con una maqueta a tamaño real del aparato que se enviará a esta misión.
La nave de nueva generación es capaz de realizar varios viajes, se diferencia de las actuales Soyuz en todo, desde la exactitud del aterrizaje, hasta en la capacidad. A bordo pueden ir hasta siete cosmonautas si se dirigieran hacia la Estación Espacial Internacional (EEI). Si el viaje fuera hasta la Luna, podrían ir hasta cuatro personas.

Este módulo, aún sin nombre, puede ser usado con varios objetivos, desde vuelos en órbita terrestre y recogida de basura espacial, hasta para excursiones turísticas y viajes a la Luna. Nos detalla el diseñador principal de la corporación Energia, Vitali Lopota:
—Esta nave podría volar y regresar a la Tierra con la segunda velocidad cósmica (la necesaria para salirse de la órbita terrestre), es decir, a la Luna y viceversa. Esto, hasta ahora, era imposible de hacer.

Ahora los diseñadores se preparan para pasar las comprobaciones técnicas que se llevarán a cabo en junio. Al mismo tiempo, los científicos del Instituto de investigaciones espaciales de la Academia de ciencias de Rusia, desarrollan un dispositivo que deberá alunizar primero en la región a la que se ha previsto llegue la nave con humanos, nos cuenta el director del laboratorio de este Instituto, Igor Mitrofanov:
Nosotros trataremos de estar primero en las cercanías del polo sur de la Luna. Estudiaremos de esa manera el medio natural que existe en el lugar. Desarrollaremos la técnica y la tecnología necesaria, para que en el año 2017, en esta región, logre posarse un aparato lo suficientemente pesado, como para que vaya en él la mayor cantidad posible de instrumentos científicos.
Según el especialista del Instituto de investigaciones cósmicas, Igor Mitrofanov, el siguiente paso sería llevar muestras del suelo lunar de esta región polar hacia la tierra. En los laboratorios terrestres los científicos podrán investigar esta muestra bien al detalle. Y ya posteriormente se creará en la Luna una base orbital. Los científicos están convencidos que el satélite natural de la Tierra se convertirá en un polígono de pruebas y precisamente desde ahí, es muy probable, que se envíe una expedición humana hacia Marte.

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